|
Por el Día Mundial del Sueño te contamos que durante las horas de sueño (imprescindibles para la salud de nuestro organismo), suceden procesos metabólicos vitales que nos proporcionan una mayor capacidad de concentración, memoria y autocontrol a la hora de mantener una vida diaria activa. Conócelos nos ayudará a domir bien.
Con el descanso nocturno, el cuerpo se regenera: se producen antioxidantes naturales y se retrasa el envejecimiento celular. El problema es que muchas veces el sueño no es todo lo saludable que debiera ser porque, especialmente en las grandes ciudades, vivimos rodeados de campos electromagnéticos que distorsionan nuestra vida celular. Ordenadores, teléfonos móviles, televisores, tendidos eléctricos, repetidores de radio y conexiones inalámbricas a Internet disparan gran cantidad de radicales libres en nuestro medio ambiente, acelerando el proceso de envejecimiento por estrés oxidativo y reduciendo la fortaleza de nuestro sistema inmunológico. ¿Cómo dormir bien? La dificultad para conciliar el sueño, la incapacidad para mantenerse dormido toda la noche o la imposibilidad de dormir las horas diarias necesarias son sólo algunos de los síntomas que determinan la existencia de uno de los 88 trastornos del sueño descritos por la Organización Mundial de la Salud, cuyas consecuencias sobre las capacidades cognitivas, el sistema metabólico o el riesgo cardiovascular pueden ser especialmente negativas. Prevenir con buenos hábitosAnte las cifras que revelan que alrededor de un 20% de los españoles padece algún tipo de trastorno del sueño, la Sociedad Española del Sueño advierte de que mantener una higiene de vida adecuada puede ayudar no sólo a atajar algunas patologías como el insomnio o la apnea, sino también a prevenir su aparición. Confesiones de camaSólo con el dormir profundo el cuerpo restablece su fortaleza física y regenera la piel, los huesos y los músculos, preparándose para el día siguiente. Lo importante es mantener el equilibrio natural del organismo y no descuidar su descanso. Es un hecho que tendemos a dormir más livianamente con el paso de los años hasta llegar a tener un sueño profundo muy breve, pero necesario. Si a los 20 años una persona duerme de forma ininterrumpida, a los 65 la mayoría de nosotros despertará una docena de veces en la noche y pasará no más de 30 minutos en sueño profundo. De ahí que debamos procurar que éste sea de calidad, eliminando en la medida de lo posible ruidos y aparatos electrónicos en la habitación. ¡Dulces sueños! Y además…
Ana Palicio 16/03/2012
|
Artículos relacionados
|

Lo primero que debemos saber para 







