| Dónde invertir los ahorros |
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Consejos para proteger tus ahorros en tiempos de crisis Los ciudadanos de a pie nunca se habían enfrentado en la historia más reciente a una situación tan delicada a la hora de decidir dónde depositar su dinero. Las cifras no pueden ser más elocuentes: las inversiones en la bolsa, directamente o a través de los fondos de inversión, pierden de media un 50% en lo que va de año; los planes de pensiones, un 6%, y la vivienda, según las estimaciones de algunos analistas, se ha depreciado hasta un 15%. No es de extrañar que, ante este panorama, muchos ahorradores hayan optado por guardar sus euros bajo el colchón a la espera de que la tormenta financiera amaine. Garantías sin sobresaltos Si no se quiere ver comprometido el dinero a causa de los vaivenes del mercado, los expertos recomiendan buscar productos que garanticen, en el corto plazo, la seguridad de la inversión. Las Letras del Tesoro o la contratación de depósitos bancarios son las alternativas que, de momento, ofrecen más fiabilidad. Eso sí: habrá que conformarse con modestas rentabilidades. Éstos son los pros y los contras de las fórmulas de inversión más comunes. La Bolsa: no es el momento La última estadística del Banco de España revela que las economías domésticas perdieron, entre enero y junio, un 20% de la cuantía depositada en acciones y fondos por los pésimos resultados cosechados por la Bolsa. Pero si ésta es arriesgada para algunos, para otros es una oportunidad. Los expertos coinciden al afirmar que ahora es el momento de encontrar chollos, siempre y cuando la inversión se planifique a cuatro o cinco años vista y no se vaya a necesitar el dinero antes de que culmine ese plazo: la volatilidad está a la orden del día y lo que hoy se compre barato mañana puede estarlo más. Fondos de inversión: ojo a las comisiones Los fondos son los grandes perjudicados por la compleja coyuntura actual, sobre todo los vinculados a la Bolsa (renta variable). Han perdido 1,7 millones de partícipes. Los especialistas insisten en que es uno de los productos más aconsejables para los ahorradores más modestos si concentran su inversión en renta fija. Precisamente, las turbulencias del mercado han multiplicado la oferta de fondos de este tipo. Como la rentabilidad no es muy elevada, conviene prestar especial atención a las comisiones que se paguen por gestión. En ocasiones, estas tasas pueden comerse las ganancias generadas. Depósitos a plazo: evitar el riesgo Es la opción ideal para quienes sienten aversión al riesgo y no quiere estar expuestos a sobresaltos. De hecho, la tormenta financiera ha provocado un trasvase de recursos muy importante a estos productos por su elevado grado de seguridad. El pasado junio, el dinero de los hogares españoles confiado a los depósitos se aproximaba a los 770.000 millones de euros, mientras que a finales de 2007 el saldo no alcanzaba los 40.000 millones. Los plazos de los depósitos que se están ofreciendo oscilan entre un mes y un año, con rentabilidades por encima de la inflación (entre un 4,5 y un 7%). Los expertos consideran, sin embargo, que los depósitos pueden comenzar a perder atractivo a partir de 2009 debido a las bajadas de los tipos de interés. Letras del Tesoro: el refugio perfecto Su rentabilidad no es muy atractiva pero, a cambio, no conllevan riesgos para el ahorrador. En general, la emisión de deuda pública es un medio utilizado por el Gobierno para obtener recursos financieros y acometer diversos proyectos. Precisamente, ahora, las emisiones de deuda pública servirán también para sufragar el plan de auxilio aprobado para ayudar a los bancos. Las letras son títulos que se emiten mediante subasta a un plazo de 6, 12 o 18 meses. El importe mínimo a contratar es de 1.000 euros. En la última subasta las letras a seis meses garantizaban una rentabilidad del 2,53%, porcentaje que se elevó hasta el 3,32% para las contratadas a 12 meses. Para invertir en Letras del Tesoro hay que dirigirse a cualquiera de las delegaciones provinciales del Banco de España. También se pueden contratar por Internet a través de la página del Tesoro Público. Al ser valores que se emiten al descuento, su precio de compra será inferior al de reembolso. Es decir, en el momento de adquisición, al precio de la letra se descontará el interés comprometido. Concluido el plazo, el importe del reembolso será idéntico al de la inversión inicial prevista. Texto: Mercedes López (extraído de la edición impresa).
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